¿Qué tipo de sitio necesitas?

Responde 7 preguntas breves para definir la solución técnica adecuada, su presupuesto estimado y qué preparar antes de comenzar el desarrollo.

Pregunta 1 de 7

¿A qué te dedicas?

Qué hace este configurador

Te hace siete preguntas sobre tu negocio —a qué te dedicas, qué necesitas, cuántas secciones, si vas a cobrar en línea, quién va a editar el contenido, para cuándo lo quieres y qué tienes listo— y con eso te dice tres cosas: qué tipo de sitio te corresponde, cuánto cuesta y qué te falta preparar antes de empezar.

No es un formulario de contacto disfrazado. La recomendación aparece completa en pantalla antes de que te pida ningún dato, y si con algo más simple y más barato te alcanza, te lo dice explícitamente en vez de venderte lo caro.

Los tres tipos de sitio, y cuándo conviene cada uno

Casi todo proyecto de pyme cae en uno de estos tres. La diferencia no es el diseño: es cuánto trabajo hay detrás y qué puede hacer el sitio por sí solo.

  1. Landing Page — desde $380.000Una sola página, todo en un scroll: qué haces, por qué confiar en ti y cómo contactarte. Conviene cuando el cierre igual pasa por WhatsApp o por teléfono y la web solo tiene que convencer y dar el paso. Es lo que menos cuesta y lo más rápido de tener arriba.
  2. Web Corporativa — desde $650.000Varias secciones, catálogo o blog, y un gestor para que edites tú sin depender de nadie. Conviene cuando tienes varios servicios que explicar por separado, cuando publicas seguido o cuando el cliente compara antes de escribirte.
  3. Tienda Online — desde $850.000Carrito, medios de pago y despacho. Conviene solo si vas a cobrar por internet de verdad. Si el pago sigue siendo por transferencia, una tienda es pagar por maquinaria que no vas a encender: el configurador te lo dice cuando detecta ese caso.

Qué necesitas tener listo antes de encargar una web

Esta es la lista completa. El configurador te devuelve la tuya —solo lo que a ti te falta— pero conviene verla entera para saber a qué te enfrentas.

  1. El logoEn lo posible el archivo original, no una captura de pantalla ni la foto del letrero. Si no lo tienes, se puede resolver, pero es mejor saberlo antes que a mitad de camino.
  2. Qué haces, escritoNo hace falta que esté bonito. Basta con que esté: a qué te dedicas, qué te distingue y a quién le sirve. Ordenar y redactar eso es parte del trabajo, pero tiene que salir de ti.
  3. Fotos propiasDel local, del equipo, del trabajo terminado. Las fotos de banco se notan y restan confianza justo donde más se necesita. Si no hay, se planifica una sesión o se compensa con diseño.
  4. Precios, si los vas a publicarPublicarlos filtra a quien no puede pagarte y te ahorra conversaciones. No publicarlos es una decisión válida, pero conviene tomarla a propósito y no por no tenerlos definidos.
  5. El dominioSi ya lo compraste, hacen falta los accesos. Si no, se compra al empezar. Un detalle que importa: el dominio tiene que quedar a tu nombre, no al de quien te hace la web.
  6. Quién va a editar despuésSi vas a publicar tú, el sitio necesita un gestor y una capacitación. Si prefieres no tocar nada, se puede construir más liviano y más rápido. Es la pregunta que más cambia el presupuesto.

Qué pasa después de que respondes

La recomendación queda en pantalla al terminar. Si quieres que te la deje por escrito, dejas tu correo y te llega el detalle con el desglose y el rango de precio, más un enlace para agendar una llamada de veinte minutos si prefieres conversarlo.

No hay compromiso ni cobro por eso. Y si de esa conversación sale que no necesitas una web todavía, o que te sirve algo más barato, también es una respuesta válida: prefiero eso a un proyecto que empieza torcido.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una página web en Chile?

Depende de cuántas secciones tenga y de si vende en línea. Una landing de una sola página parte en $380.000, un sitio con varias secciones en $650.000 y una tienda con carrito y medios de pago en $850.000. El configurador te dice cuál de las tres te corresponde según lo que necesitas, con un rango en vez de un número suelto.

¿Necesito una tienda online o me sirve una página más simple?

Si vas a cobrar por internet, necesitas una tienda: hay que conectar medios de pago y manejar stock. Si el cobro sigue siendo por transferencia o WhatsApp, una página con botón de contacto te sirve para partir y cuesta menos de la mitad. El configurador lo dice explícitamente cuando detecta ese caso, aunque hayas marcado que querías vender.

¿Qué necesito tener listo antes de encargar una web?

Logo, textos de lo que haces, fotos propias, precios si los vas a publicar y el dominio. No hace falta tenerlo todo: ordenar el contenido es parte del trabajo. El configurador te entrega la lista de lo que te falta a ti en particular, no una lista genérica.

¿El precio que me da es el precio final?

Es un rango realista para el tipo de sitio que te corresponde, no una cotización cerrada. El número final depende de cuántas secciones terminen siendo, de si hay que producir contenido y de integraciones puntuales. El rango sirve para saber si estamos en el mismo orden de magnitud antes de invertir tiempo los dos.

¿Cuánto se demora una web?

Una landing suele estar arriba en dos a tres semanas, un sitio corporativo en cuatro a seis y una tienda en seis a ocho. Lo que más alarga los plazos no es el desarrollo: es esperar contenido. Por eso el configurador pregunta qué tienes listo, y por eso el correo que te llega trae la lista de lo que falta.

¿Un sistema de reservas está incluido?

No, y no cambia el tipo de sitio que necesitas: es un módulo que se suma a cualquiera de los tres y se cotiza aparte. La razón es que no es lo mismo una agenda simple que una con pagos y recordatorios automáticos, y meterlas en el mismo precio sería inventar un número.

¿Tengo que dejar mis datos para ver el resultado?

No. La recomendación completa aparece en pantalla al terminar las siete preguntas. El correo es opcional y sirve para que te llegue por escrito y no se te pierda. Si solo querías saber qué necesitas y cuánto cuesta, cierras la página y ya lo sabes.

¿Trabajas con WordPress o con otra cosa?

Con los dos, y el criterio es quién va a editar el contenido. Si vas a publicar tú seguido, WordPress te da un panel que ya conoces. Si el contenido casi no cambia, un sitio hecho con Astro carga más rápido y tiene menos que mantener. El configurador pregunta esto en la cuarta pregunta justamente porque cambia la respuesta.

¿Ya tienes un sitio web y prefieres auditarlo antes de cotizar? El diagnóstico técnico es gratuito.

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